Square Enix ha decidido dejar de hablar de inteligencia artificial en presentaciones corporativas y llevarla directamente al interior de uno de sus juegos en activo. Dragon Quest X, el MMO online de la saga lanzado en 2012 y con cientos de miles de jugadores mensuales, recibirá un compañero virtual basado en Google Gemini.
Más que un chatbot
El asistente tomará la forma de un slime —icono clásico de la saga— capaz de generar voz, analizar en tiempo real lo que ocurre en pantalla y reaccionar a eventos del juego: cuando el jugador derrota un enemigo difícil, obtiene un objeto raro o necesita orientación. No es un simple cuadro de texto: el sistema observa y responde al contexto de la partida.

La fase de beta está abierta hasta el 30 de marzo. La elección de Dragon Quest X no es casual: es un juego con una comunidad fiel pero con una curva de entrada especialmente exigente para los nuevos jugadores, un problema que este asistente pretende suavizar.

El reto de fondo
Square Enix va más lejos que iniciativas previas de Microsoft con Inworld o NVIDIA con ACE, que hasta ahora se habían quedado en herramientas y demostraciones. Aquí se trata de una función destinada a un MMORPG en funcionamiento real. Sin embargo, los precedentes no son del todo alentadores: experimentos como el NPC conversacional en Where Winds Meet o el Darth Vader interactivo en Fortnite mostraron lo rápido que un personaje parlanchín puede convertirse en un problema para moderadores, abogados y equipos de comunicación.
Si el experimento funciona, la IA podría redefinir los tutoriales y la gestión de la frustración en los juegos de servicio. Si no, el sector tendrá un argumento más para la cautela.
Fuente: Sankei, Wccftech, Eurogamer, Microsoft Developer Blog, NVIDIA Blog



