Casi un mes después del lanzamiento, Crimson Desert llega a una actualización que resuelve uno de los problemas más comentados en el período post-lanzamiento: el juego era directamente incapaz de iniciarse en tarjetas y gráficos integrados Intel Arc. Ese fallo, que generó bastante ruido mediático, ya está corregido.
Pero la actualización va más allá de simplemente arreglar lo que debía funcionar desde el principio. Con el soporte a Intel Arc llega también la implementación de XeSS 3, y aquí hay un dato relevante: Crimson Desert sería el primer juego en incluir esta versión de forma nativa. La novedad más concreta de XeSS 3 en este contexto es el soporte para XeSS Multi Frame Generation en todas las tarjetas Arc, tanto de escritorio como móviles.
El parche incluye además mejoras para otros fabricantes. Los usuarios de AMD Radeon pueden activar ahora Anti-Lag 2 para reducir la latencia de entrada, especialmente útil cuando se usa simultáneamente con FSR Frame Generation. El trabajo sobre DLSS Ray Reconstruction continúa también con nuevas correcciones en esta actualización.
En el lado de consolas, PS5 Pro recibe un ajuste puntual: un control deslizante para la nitidez de PSSR, permitiendo personalizar el nivel de enfoque según preferencias. Un detalle menor, pero que refleja que el estado visual del juego en esta plataforma ha mejorado notablemente desde el lanzamiento —hasta el punto de que análisis realizados en el día uno ya no representan con precisión cómo se ve el juego ahora mismo.
Fuente: Pearl Abyss



