Actualizar una fuente de alimentación no suele llamar la atención, pero cuando hay mejoras reales en eficiencia, construcción y facilidad de uso, el cambio se nota. ASRock ha decidido dar ese paso con su serie PRO, introduciendo una revisión que apunta directamente a usuarios que buscan equilibrio entre calidad y precio.
Uno de los cambios más visibles es la llegada de un diseño totalmente modular, lo que simplifica el montaje y mejora la gestión de cables dentro del equipo. A esto se suma la incorporación de condensadores japoneses, con capacidad de operar hasta 105 °C en el primario, una señal clara de enfoque en durabilidad.
La nueva gama se compone de tres modelos: PRO-M1000G (1000 W), PRO-M850G (850 W) y PRO-M750G (750 W). Internamente, todas comparten una base moderna con PFC activo (APFC) y un convertidor resonante LLC para la línea de 12 V, mientras que los rieles de 5 V y 3.3 V se gestionan mediante DC-DC, lo que ayuda a mantener estabilidad en distintos escenarios de carga.
En eficiencia, el salto es relevante. Por primera vez, la serie obtiene certificación Cybenetics Gold junto a 80 PLUS Gold, alcanzando hasta 92% de eficiencia al 50% de carga y manteniendo cerca de 89% en uso típico. El apartado acústico también destaca: los modelos de 1000 W y 850 W logran clasificación LAMBDA A+, mientras que el de 750 W sube a A++, apoyado por un ventilador de 135 mm que prioriza bajo ruido.
ASRock también introduce una función llamada “5V Boost”, pensada para reducir caídas de voltaje en la línea de 5 V, algo útil en sistemas con múltiples dispositivos USB. Aunque todavía faltan análisis independientes más detallados, la inclusión de esta característica apunta a un refinamiento del comportamiento eléctrico.
En conectividad, las opciones son amplias. Los modelos superiores incluyen cable 12V-2×6 de hasta 600 W, junto con tres conectores PCIe 6+2, tres EPS para CPU, además de múltiples conexiones SATA (hasta 8) y Molex (4). El modelo de 750 W reduce ligeramente esta oferta, con un set SATA menos.
Toda la serie es compatible con los estándares ATX 3.1 y PCIe 5.1, lo que asegura soporte para hardware actual y futuro. Además, cuentan con una garantía de 10 años, reforzando su enfoque como soluciones duraderas.
Por ahora, no hay precios ni fecha de lanzamiento confirmados, pero la actualización deja clara la intención: ofrecer fuentes más completas, eficientes y preparadas para equipos modernos sin salir del segmento medio.
Fuente: ASUS






