La decisión está tomada y ya es visible en la web oficial: Samsung ha marcado sus módulos LPDDR4 y LPDDR4X como discontinuados y ha cerrado el libro de pedidos para esos estándares. Según el medio coreano The Elec, la compañía solo completará los lotes ya reservados, lo que mantiene la producción activa hasta finales de 2026. La reconversión de las líneas de fabricación y almacenamiento llegará después del primer trimestre de 2027.
El motivo no es misterioso. DDR5, LPDDR5, HBM y los módulos de mayor rendimiento generan márgenes sensiblemente superiores, y Samsung prefiere redirigir su capacidad productiva hacia ese segmento. Es una decisión de negocio lógica para el líder del mercado —el problema es que LPDDR4 y LPDDR4X siguen siendo la base de memoria de una parte significativa del mercado: smartphones económicos, dispositivos IoT y portátiles de entrada. Que Samsung salga no significa que la demanda desaparezca.
Ahí es donde entra CXMT, el fabricante chino que presuntamente ha unido fuerzas con GigaDevice para suministrar LPDDR4X, DDR4 e incluso DDR3 a los clientes que aún los necesitan. La pregunta interesante es si el propio Samsung podría terminar comprando memoria china para sus gamas bajas —parece poco probable que los próximos Galaxy económicos salten directamente a LPDDR5X, pero algo tendrá que ir dentro.
El estándar no va a desaparecer de golpe. Lo que cambia es quién lo fabrica, y eso desplaza cuota de mercado hacia productores que hasta ahora operaban en los márgenes del sector. Para la industria, es una señal más de que la brecha entre memoria premium y memoria básica seguirá creciendo en los próximos años.
Fuente: The Elec, VideoCardz, Notebookcheck




