La planta de Micron Technology en Manassas, Virginia, se convertirá en una pieza estratégica dentro de la industria estadounidense de semiconductores tras una inversión superior a 2.000 millones de dólares y una ayuda adicional de 275 millones de dólares procedente de la CHIPS Act. La compañía ya ha iniciado allí la producción de memorias 1α DRAM, descritas por la empresa como el proceso de memoria más avanzado fabricado hasta ahora en territorio estadounidense, con el objetivo de alcanzar un despliegue total antes de finales de 2026.
Lejos de centrarse en el mercado de los entusiastas del PC, la expansión apunta a sectores donde la estabilidad y el soporte prolongado son prioritarios. La fábrica abastecerá principalmente a industrias como la automoción, las redes, la defensa, la aviación, la industria pesada y los dispositivos médicos, segmentos donde tecnologías como DDR4 y LP4 siguen siendo esenciales pese al auge de soluciones más recientes vinculadas a la inteligencia artificial.
Según Micron, aproximadamente la mitad de los vehículos que circulan actualmente por las carreteras de Estados Unidos incorporan componentes salidos de la planta de Manassas. La empresa también planea multiplicar hasta por cuatro la producción local de obleas DDR4, un movimiento pensado para reducir riesgos de escasez y volatilidad de precios en mercados que no renuevan plataformas tecnológicas con la misma velocidad que el sector del consumo.
La decisión llega en un momento en el que fabricantes como Samsung Electronics, SK hynix y la propia Micron están destinando gran parte de su capacidad a memorias de mayor margen como DDR5, LPDDR5X y HBM, impulsadas por la demanda asociada a la IA. Esa transición ha dejado a las memorias más antiguas en un segundo plano, pese a que numerosas industrias continúan dependiendo de ellas para sus productos y sistemas críticos.
Aunque Micron reconoce que la planta de Manassas representa actualmente apenas el 2 % de la producción mundial de memoria, el proyecto no busca convertir a Estados Unidos en líder absoluto del sector. La prioridad es reforzar la cadena de suministro nacional y garantizar disponibilidad para segmentos que no pueden depender de un mercado enfocado casi exclusivamente en la inteligencia artificial. Si la estrategia funciona, Micron podría consolidar una posición clave en un nicho que gran parte de la industria ha comenzado a abandonar.
Fuente: Micron, TechPowerUp, Tom’s Hardware, Reuters, NIST (CHIPS for America)






