SpaceX apuesta por llevar la IA al espacio con el satélite AI1 y la megafábrica GigaSat, pero persisten grandes desafíos técnicos

SpaceX apuesta por llevar la IA al espacio con el satélite AI1 y la megafábrica GigaSat, pero persisten grandes desafíos técnicos

El crecimiento de la inteligencia artificial está disparando la demanda de energía, refrigeración e infraestructura para centros de datos. Ante este escenario, SpaceX plantea una alternativa poco convencional: trasladar parte de la capacidad de procesamiento a la órbita terrestre mediante su nuevo satélite AI1 y la futura fábrica GigaSat.

Según los datos presentados por la compañía y compartidos por Sawyer Merritt en X, el satélite AI1 ofrecerá una potencia de cálculo de 150 kW de pico y 120 kW de media, con una envergadura de 70 metros y operación a unos 600 kilómetros de altitud. Para disipar el calor generado utilizará cerca de 110 m² de radiadores desplegables.

El proyecto estará respaldado por GigaSat, una nueva planta que SpaceX construye en Bastrop (Texas) y que tendrá una superficie aproximada de 1,02 millones de metros cuadrados, más de diez veces mayor que la actual Starfactory. El objetivo es alcanzar una capacidad de producción de infraestructura orbital para IA equivalente a 1 GW anual antes de finales de 2027. Con satélites de 150 kW, eso supondría fabricar más de 6.000 unidades al año.

AI1 Satélite

La propuesta sitúa a SpaceX en una posición privilegiada frente a otros proyectos gracias a que controla sus propios lanzadores, la producción de satélites y la red Starlink. Mientras tanto, la startup Starcloud, integrada en NVIDIA Inception, trabaja en Starcloud-1, un satélite equipado con una NVIDIA H100 que promete costes energéticos hasta diez veces inferiores, aunque por ahora sigue siendo una demostración tecnológica.

Aun así, trasladar centros de datos al espacio no elimina todos los problemas. El World Economic Forum señala que, en el vacío, el calor solo puede disiparse mediante radiación, y estima que un centro de datos orbital de 1 MW podría requerir alrededor de 1.600 m² de radiadores. Esto plantea dudas sobre si el ahorro energético compensará el aumento de costes asociados al peso de los equipos, los materiales y los lanzamientos.

Con AI1 y GigaSat, SpaceX busca abrir una nueva etapa para la infraestructura de IA, aunque todavía deberá demostrar que un centro de datos orbital puede ser técnica y económicamente viable a gran escala.

Fuente: @SpaceX (X), @SawyerMerritt (X)