La división Xbox afronta una nueva ronda de despidos, según informa Bloomberg, mientras Microsoft impulsa un reajuste de su negocio tras el cierre del año fiscal. La compañía busca reducir costes bajo la dirección de Asha Sharma, en un contexto marcado por el aumento de gastos y unos resultados por debajo de lo esperado.
Según medios del sector, Microsoft invirtió más de 20.000 millones de dólares en los últimos cinco años en contenidos, plataforma y subvenciones de hardware, sin contar Activision Blizzard. Pese a ello, los ingresos anuales habrían caído cerca de 500 millones de dólares, mientras que el margen de rentabilidad ronda apenas el 3 %. Además, Sharma asegura que los costes de memoria y almacenamiento podrían superar en más de cinco veces los niveles de hace dos años para la campaña navideña de 2027.
La empresa también planea recortes en marketing y adoptará una postura más prudente a la hora de aprobar nuevos proyectos. El cambio coincide con una revisión de su estrategia multiplataforma, ya que el lanzamiento de juegos propios en PlayStation y Nintendo Switch amplió el alcance de sus títulos, pero redujo el atractivo de la consola Xbox.
La diferencia en ventas refleja la situación actual: PlayStation 5 supera los 90 millones de unidades vendidas, mientras que Xbox alcanza aproximadamente un tercio de esa cifra. Tras años apostando simultáneamente por Game Pass, el juego en la nube, la distribución multiplataforma y el hardware tradicional, Microsoft intenta reorganizar una estrategia que también incluye iniciativas como Inworld AI y el modelo Muse.
Si la compañía no logra ordenar su negocio de hardware, fortalecer Game Pass y mejorar la producción de sus estudios internos, Xbox corre el riesgo de consolidarse como una gran editora de videojuegos, pero con una propuesta cada vez menos diferenciada en el mercado de consolas.
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Fuente: Bloomberg





