La carrera de Meta por recortar distancias frente a OpenAI y Google está transformando profundamente la compañía. La empresa de Mark Zuckerberg ha intensificado las contrataciones, aumentado sus inversiones en inteligencia artificial y reasignado miles de empleados a proyectos vinculados al desarrollo de modelos y agentes de IA.
El centro de esta estrategia es Applied AI, una división creada en marzo que, según WIRED y TechCrunch, cuenta con unos 6.500 ingenieros y gestores de producto. Business Insider elevó la cifra de trabajadores trasladados a la ofensiva de IA hasta 7.000 personas. Parte de estos empleados fueron movidos desde equipos de Facebook, Instagram y WhatsApp hacia tareas relacionadas con datos de entrenamiento, problemas de programación y otros recursos para modelos de IA. Algunos trabajadores describieron estas funciones como “soul-crushing” e incluso “gulag”.
La reorganización coincide con la inversión de aproximadamente 14.000-15.000 millones de dólares en Scale AI y con la contratación de investigadores procedentes de OpenAI. Según CNBC, Meta también ha realizado alrededor de 8.000 despidos, eliminado 6.000 vacantes y prevé elevar su CAPEX hasta 145.000 millones de dólares en 2026.
Las tensiones internas han aumentado. Más de 1.600 empleados firmaron una petición contra el seguimiento de clics y pulsaciones de teclado, mientras que Chris Cox habría descrito internamente la situación como un entorno especialmente duro.
Meta acelera la integración de la IA en todos sus productos, apoyándose en una combinación de fuertes inversiones, captación de talento y reasignación masiva de personal para reforzar su posición frente a OpenAI y Google.
Esta segunda versión se acerca mucho más a lo que suele verse en medios tecnológicos: conserva todos los datos clave, pero elimina transiciones y explicaciones que no aportan información nueva. Es el nivel de concisión que recomendaría para los próximos artículos.
Fuente: TechCrunch, WIRED, Business Insider, CNBC





