Intel acaba de confirmar en su cuenta oficial de X su entrada en el proyecto TeraFab, junto a SpaceX y xAI. El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, no escatimó en palabras: describió a Musk como alguien con historial probado de reinventar industrias enteras, y definió TeraFab como un cambio de paradigma en cómo se fabricará el silicio, la memoria y el empaquetado en el futuro.
1 teravatio de capacidad de cómputo por año. Esa es la escala que Tesla planea para TeraFab, y es una cifra que no tiene precedente en la industria de semiconductores. El problema era evidente desde el principio: Tesla no fabrica chips ni tiene experiencia en procesos de fundición. Lo que faltaba era un socio. Ahora lo tiene.
Intel is proud to join the Terafab project with @SpaceX, @xAI, and @Tesla to help refactor silicon fab technology.
Our ability to design, fabricate, and package ultra-high-performance chips at scale will help accelerate Terafab’s aim to produce 1 TW/year of compute to power… pic.twitter.com/2vUmXn0YhH
— Intel (@intel) April 7, 2026
El acuerdo tiene una lógica clara. Tesla financia y construye la infraestructura; Intel aporta el proceso. Concretamente, el nodo 18A —que ya está en producción en la planta de Intel en Arizona desde finales de 2024— sería el punto de partida para las líneas de fabricación del complejo en Austin, Texas. Eso significa que Estados Unidos ya tiene el ecosistema necesario para producción de chips de vanguardia doméstica, y TeraFab lo escalaría a una dimensión radicalmente mayor.
Además del proceso 18A, el acuerdo abre la puerta a producir tecnología de empaquetado avanzado como EMIB en Texas. Los detalles sobre la distribución de ingresos entre ambas compañías aún no se han revelado, y tampoco está claro si los chips resultantes —entre ellos los AI6 de Tesla— llevarán el branding de Intel o una variante propia.
El trasfondo político e industrial es tan relevante como el técnico: tanto Intel como Tesla comparten el objetivo de reducir la dependencia de TSMC y construir una cadena de fabricación de semiconductores completamente doméstica en Estados Unidos. TeraFab es, en ese sentido, la apuesta más grande que se ha hecho hasta ahora en esa dirección. Y los planes de Musk no se quedan en tierra firme —hay intenciones de llevar producción al espacio a largo plazo, aunque eso sigue siendo territorio especulativo.
Por ahora, la industria tiene motivos suficientes para prestar atención.
Fuente: Intel. wccftech


