El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) rechazó el 2 de julio de 2026 el último recurso presentado por Google y Alphabet, dejando firme la multa de 4.125 millones de euros impuesta por abuso de posición dominante a través de Android. La resolución pone fin a un proceso iniciado hace ocho años y mantiene la mayor sanción individual impuesta por la Comisión Europea a una empresa tecnológica estadounidense.
El caso comenzó en julio de 2018, cuando la Comisión Europea, bajo la dirección de Margrethe Vestager, impuso una multa de 4.343 millones de euros por tres prácticas vinculadas a Android: condicionar el acceso a Google Play a la preinstalación de Google Search y Chrome, ofrecer incentivos económicos a fabricantes para garantizar la exclusividad de su buscador e impedir el desarrollo de versiones alternativas del sistema operativo mediante los denominados forks. En 2022, el Tribunal General de la UE redujo la sanción a 4.125 millones de euros, aunque confirmó las conclusiones de la investigación.
En la sentencia correspondiente al asunto C-738/22 P, el TJUE concluyó que los acuerdos que obligaban a preinstalar aplicaciones de Google constituían un abuso de posición dominante en virtud del artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). La compañía mantiene la misma postura expresada en 2018, cuando su director ejecutivo, Sundar Pichai, afirmó que «Android ofrece más opciones, no menos», aunque con esta resolución se agota la vía de apelación.
Con esta decisión, las sanciones impuestas por la Unión Europea a Alphabet durante la última década se aproximan a 11.000 millones de euros (unos 47.000 millones de zlotys). Además de la multa por Android, el grupo acumula 2.420 millones de euros por favorecer su comparador de precios en 2017 y 2.950 millones de euros en el caso AdTech, resuelto en septiembre de 2025.
La presión regulatoria también se extiende a los tribunales nacionales. Un día antes del fallo del TJUE, un tribunal de Suecia ordenó a Google pagar cerca de 1.500 millones de dólares a PriceRunner, empresa actualmente propiedad de Klarna.
La resolución marca el cierre de la principal etapa de los procedimientos iniciados bajo las normas tradicionales de competencia de la UE, mientras la Comisión Europea centra ahora su actividad en la aplicación del Reglamento de Mercados Digitales (DMA), cuyas obligaciones para las grandes plataformas están vigentes desde marzo de 2024. Entre las investigaciones abiertas figura el supuesto favorecimiento de servicios propios, como Google Flights, en los resultados de búsqueda. En paralelo, persisten las tensiones comerciales entre la UE y Estados Unidos tras el anuncio de Donald Trump, en junio de 2026, de imponer aranceles del 100 % a los países que mantengan impuestos digitales dirigidos a empresas tecnológicas estadounidenses.
Para los usuarios de Android, el impacto de la sentencia no estará relacionado con la cuantía de la multa, sino con las obligaciones regulatorias que deberá cumplir Google, entre ellas facilitar la elección del buscador y otros servicios predeterminados.
Fuente: Tribunal de Justicia de la UE, Reuters, BBC News, Politico EU, CNBC





