Amazon ha lanzado en Estados Unidos Amazon Now, un servicio de entregas rápidas diseñado para llevar productos esenciales en apenas 30 minutos. La plataforma está enfocada en compras urgentes, incluyendo alimentos, productos de limpieza, medicamentos sin receta, cargadores y pequeños dispositivos electrónicos.
La compañía no pretende reemplazar el funcionamiento tradicional de su marketplace, sino cubrir situaciones de última hora en las que el usuario prioriza la rapidez frente al coste del envío. El catálogo incluye varios miles de productos seleccionados específicamente para ese tipo de compras inmediatas.
Los suscriptores de Amazon Prime deberán pagar 3,99 dólares por entrega, mientras que para quienes no tengan Prime el coste asciende a 13,99 dólares. Los pedidos inferiores a 15 dólares también incorporan un recargo adicional.
Con esta apuesta, Amazon busca competir directamente con plataformas como Instacart, DoorDash y Walmart, que ya operan en el segmento de las entregas ultrarrápidas. Sin embargo, la empresa quiere diferenciarse integrando el servicio dentro de su ecosistema Prime y de su red same-day.
Para ello, Amazon está reforzando pequeños centros logísticos cercanos a zonas urbanas y utilizará conductores de Amazon Flex para completar las entregas. El modelo reemplaza la dependencia de tiendas externas que existía en proyectos anteriores como Amazon Today y permite a la compañía controlar inventario, preparación y distribución bajo su propia infraestructura.
La estrategia también encaja con otros proyectos de automatización impulsados por Amazon, incluidos robots y drones de reparto. Si Amazon Now logra consolidarse, la diferencia entre el comercio electrónico y las tiendas de proximidad será cada vez más difícil de distinguir.






