AMD había desactivado de forma silenciosa la función TSME (Transparent Secure Memory Encryption) en procesadores de consumo Ryzen, excluyendo a los modelos Ryzen PRO. La medida afectaba a una capacidad orientada a reforzar la protección de la memoria frente a ataques físicos, lo que generó críticas tras su difusión pública.
La reacción de la comunidad llevó a la compañía a revertir la decisión. AMD confirmó que determinados procesadores Ryzen volverán a contar con soporte para TSME mediante una actualización de BIOS prevista para julio, aunque sin fecha concreta. La empresa atribuyó el cambio a las “opiniones de la comunidad”.
Según AMD, los modelos Ryzen PRO no sufrirán modificaciones y mantendrán de forma continua estas funciones de seguridad. Tanto TSME como Memory Guard están diseñados para dificultar ataques físicos a la memoria, incluyendo técnicas como cold boot, la interceptación del bus DRAM o la extracción de datos tras retirar los módulos de RAM.
Entre los procesadores afectados se encontraba el Ryzen 7 9700X. La compañía no ha detallado qué otros chips recuperarán la funcionalidad, aunque versiones anteriores de la plataforma indican que el soporte se había extendido desde generaciones basadas en Zen 2, incluida la serie Ryzen 3000.
Fuente: Tom’s Hardware





