Apple estaría preparando uno de los movimientos más importantes de su cadena de producción de chips en mucho tiempo. Diversas filtraciones apuntan a que la compañía planea utilizar fábricas de Intel para fabricar futuros procesadores destinados tanto a iPhone como a MacBook, reduciendo parcialmente su dependencia de TSMC, responsable actualmente de todos los chips de Apple.
Según la información difundida por Jukan en X, Apple e Intel habrían firmado un acuerdo en diciembre de 2025 para producir dos nuevos procesadores: el Apple M7 y el Apple A21. El primero estaría orientado a ordenadores portátiles como los futuros MacBook Air, mientras que el segundo llegaría a nuevas generaciones de iPhone.
From GFHK Monthly Call: Apple and Intel already signed an agreement in December 2025. The M7 chip will use Intel 18A-P and is expected to enter production by the end of 2027, while the smartphone chip will use Intel 14A and is expected to enter production by the end of 2028.…
— Jukan (@jukan05) May 13, 2026
La estrategia contemplaría el uso de dos procesos de fabricación distintos dentro de Intel Foundry. El chip Apple M7 sería producido mediante la litografía Intel 18A-P, una versión optimizada para ofrecer mayor rendimiento, con inicio de producción previsto para finales de 2027. Por otro lado, el Apple A21 utilizaría la avanzada tecnología Intel 14A, enfocada especialmente en eficiencia energética, y su fabricación masiva comenzaría hacia finales de 2028.
El posible acuerdo supone un giro importante para Intel, que durante años sufrió retrasos y problemas en el desarrollo de nuevos procesos de fabricación. Sin embargo, la compañía asegura haber mejorado progresivamente el rendimiento y la estabilidad de Intel 14A, considerada internamente como una de sus tecnologías más prometedoras en mucho tiempo. De hecho, Intel ya habría entregado a Apple muestras iniciales del proceso junto con documentación técnica completa.
La elección de Intel 14A para un chip móvil como el Apple A21 también se interpreta como una señal de confianza por parte de Apple en las capacidades futuras de Intel Foundry, especialmente en un segmento donde la eficiencia energética es crítica. Al mismo tiempo, la adopción de Intel 18A-P para el M7 reforzaría la intención de Apple de diversificar proveedores sin renunciar al rendimiento en sus equipos portátiles.
Aunque por ahora no existe confirmación oficial de ninguna de las dos compañías, el acuerdo tendría un impacto considerable en la industria de semiconductores. Para Intel, significaría recuperar relevancia como fabricante avanzado de chips; para Apple, abriría la puerta a una cadena de suministro menos dependiente de un único socio tecnológico.
Fuente: WCCFTech, X@Jukan




