China está desarrollando LineShine, una supercomputadora de 2 EFLOPS sin tecnología de AMD, Intel ni NVIDIA

China está desarrollando LineShine, una supercomputadora de 2 EFLOPS sin tecnología de AMD, Intel ni NVIDIA

Más allá de la carrera por alcanzar cifras récord, el nuevo superordenador desarrollado en Shenzhen marca un punto de inflexión por lo que no incluye: ningún componente de AMD, Intel ni NVIDIA. Este sistema, conocido como LineShine o Lingsheng, apuesta por una infraestructura completamente basada en tecnología nacional, desde procesadores hasta memoria e interconexión.

Según el National Supercomputing Center in Shenzhen, el objetivo es superar los 2 EFLOPS en precisión FP64, lo que lo situaría en la categoría de computación exaescala. Sin embargo, el foco no está únicamente en la potencia, sino en el control total del ecosistema: CPU locales, memoria de alta velocidad, redes internas, almacenamiento y sistemas de refrigeración líquida desarrollados dentro del país.

Este enfoque responde a un contexto de restricciones comerciales y sanciones tecnológicas. Al eliminar la dependencia de proveedores extranjeros, China busca construir una plataforma que no pueda verse afectada por decisiones externas o interrupciones en la cadena de suministro. La prioridad pasa así de la competencia directa en benchmarks a la soberanía tecnológica.

El contraste con otros sistemas líderes es evidente. Superordenadores como El Capitan dependen de plataformas de AMD, mientras que JUPITER utiliza arquitectura basada en NVIDIA Grace Hopper. Incluso anteriores desarrollos chinos recurrían a procesadores Intel Xeon. La nueva estrategia rompe con esa tradición y redefine las prioridades del sector.

No obstante, persisten dudas. En los últimos años, China ha reducido la publicación de resultados completos en rankings como TOP500, lo que dificulta comparaciones directas con sistemas como Frontier o Aurora. Aun así, la dirección es consistente con movimientos recientes, como el uso de hardware nacional por parte de Ant Group para entrenar modelos de inteligencia artificial.

Si el proyecto cumple lo prometido, no solo competirá en potencia, sino que consolidará un modelo donde supercomputación, inteligencia artificial y cadena de suministro local operan de forma integrada, redefiniendo el equilibrio global en este sector.

Fuente: National Supercomputing Center in Shenzhen, 51CTO, The Next Platform, WCCFtech, TOP500