La Comisión Europea ha respondido oficialmente a la iniciativa ciudadana Stop Destroying Videogames, conocida popularmente como Stop Killing Games, y ha descartado por el momento promover una normativa que obligue a las editoras a mantener sus juegos operativos una vez finalizada su comercialización o soporte oficial.
La propuesta reunió 1.294.188 firmas verificadas, impulsada en gran medida por el debate generado tras el cierre de servidores de títulos como The Crew. Sin embargo, la respuesta de las instituciones europeas no contempla cambios regulatorios inmediatos en esta materia.
Según la Comisión, actualmente no es posible plantear una obligación legal que garantice que los videojuegos sigan siendo jugables después de que termine su ciclo comercial. Entre los motivos señalados figuran las normas vigentes sobre propiedad intelectual y derechos de autor, que otorgan a los titulares de las obras determinados derechos exclusivos sobre sus productos.
La decisión implica que la Unión Europea no prevé exigir a las compañías la implementación de modos sin conexión, servidores privados ni mecanismos que aseguren soporte indefinido para los juegos concebidos como servicios.
No obstante, el organismo europeo no considera cerrado el debate. La Comisión anunció que antes de que finalice 2026 iniciará conversaciones con representantes de la industria del videojuego y organizaciones de consumidores para elaborar un código de conducta relacionado con la gestión del final de vida de los videojuegos. También prevé colaborar con asociaciones de consumidores y organismos supervisores para mejorar la información disponible sobre los derechos ya existentes para los usuarios.
Los impulsores de Stop Killing Games han señalado que la respuesta recibida estaba dentro de sus previsiones y han confirmado que continuarán promoviendo sus demandas. Entre las próximas acciones previstas figura la posibilidad de vincular sus propuestas al futuro marco regulatorio del Digital Fairness Act.
Fuente: TweakTown





