Aunque el estándar 12V-2×6 llegó como una versión mejorada del problemático 12VHPWR, los riesgos de sobrecalentamiento todavía no han desaparecido. Así lo reconoce Corsair, que ha detallado las limitaciones actuales del sistema mientras promociona su nuevo cable ThermalProtect.
En un artículo publicado en la web oficial de la compañía, Jona Gerow explica que el principal problema sigue estando en la conexión física del cable. Aunque el enchufe pueda quedar correctamente instalado al principio, factores como la tensión del cable, las vibraciones o las conexiones repetidas pueden aflojarlo con el tiempo. Cuando eso ocurre, aumenta la resistencia en los pines y aparece nuevamente el exceso de calor bajo carga.
Para intentar reducir ese riesgo, Corsair desarrolló ThermalProtect con un interruptor térmico bimetálico pasivo situado a 30 mm del conector del lado de la GPU. Según la empresa, el calor se transmite a través de los cables de cobre y el sistema se activa automáticamente cuando el área alcanza 65 °C ±5 °C. El diseño funciona sin software adicional ni una fuente de alimentación específica.
Corsair mostró el funcionamiento del sistema utilizando una GeForce RTX 5090 en pruebas realizadas a 60 °C, dejando de forma intencionada una separación de 3 milímetros entre los conectores. En ese escenario, el enchufe superó los 115 °C, mientras que ThermalProtect reaccionó en menos de 1 minuto y 20 segundos. Puedes consultar el artículo completo AQUÍ.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las dudas de parte de la comunidad entusiasta del PC respecto al abandono de los clásicos conectores de 8 pines y evidencia que, pese a las mejoras introducidas en 12V-2×6, la fiabilidad total todavía sigue siendo un reto para la industria.
Fuente: VideoCardz, Corsair





