SemiAccurate lleva siguiendo esta historia desde finales de 2024, y ahora apunta a que las negociaciones están cerca de cerrarse: NVIDIA estaría en conversaciones avanzadas para adquirir una empresa grande del sector PC o de servidores. El informe, recogido por Jukan, no especifica el objetivo ni las intenciones concretas detrás del movimiento, así que conviene tomarlo con cautela. Pero el contexto lo hace plausible.
Jensen Huang ha hablado públicamente de llevar los chips de NVIDIA para portátiles a hasta 150 millones de dispositivos. Esa cifra no se alcanza solo siendo proveedor de GPU —requiere presencia directa en la cadena de producto. Una adquisición de un OEM o ODM daría a NVIDIA control sobre qué modelos llegan al mercado, cómo se optimizan en consumo y rendimiento, y cómo se posicionan frente al consumidor final. En esencia, convertiría a la compañía en fabricante de PCs además de fabricante de chips.
El problema es que los números no cuadran fácilmente. El coste de adquirir un OEM grande difícilmente se justifica solo por aumentar la penetración de sus chips para portátiles, especialmente cuando NVIDIA ya controla más del 90% del mercado de GPU gracias a relaciones consolidadas con socios como ASUS, MSI y Gigabyte. Si la adquisición se produce, el objetivo tendría que ser más amplio que simplemente vender más tarjetas gráficas.

En cuanto al candidato más probable, si la operación avanza, los fabricantes taiwaneses encajan mejor que nadie —MSI en particular, dado el historial de colaboración estrecha con NVIDIA en el segmento gaming. Pero por ahora todo sigue siendo especulación. Lo que sí es cierto es que el mercado de PCs lleva tiempo bajo presión entre la IA, los precios y la caída de interés del consumidor, y NVIDIA parece decidida a no quedarse al margen de esa transformación.


