Europa sustituirá Google por Qwant en el Parlamento Europeo para impulsar la tecnología local

Europa sustituirá Google por Qwant en el Parlamento Europeo para impulsar la tecnología local

Europa vuelve a dar un paso en su estrategia para reducir la dependencia de las grandes tecnológicas estadounidenses. El Parlamento Europeo ha decidido reemplazar a Google por Qwant como motor de búsqueda predeterminado en sus equipos internos, una medida que forma parte de una iniciativa más amplia para fomentar el uso de herramientas digitales desarrolladas dentro de la Unión Europea.

El cambio afecta a los ordenadores utilizados por eurodiputados, asistentes y personal administrativo. Desde ahora, Qwant será el buscador configurado por defecto en los navegadores Microsoft Edge y Mozilla Firefox empleados por la institución. Sin embargo, los usuarios seguirán teniendo la posibilidad de seleccionar cualquier otro motor de búsqueda si así lo desean.

Según información publicada por Euractiv, la decisión busca reforzar la presencia de soluciones europeas centradas en la privacidad y reducir la dependencia tecnológica de proveedores externos. Qwant, un buscador francés lanzado hace años como alternativa a Google, ha basado gran parte de su estrategia precisamente en la protección de datos y la privacidad de los usuarios.

Aunque el impacto directo sobre la cuota de mercado de Google será limitado, la medida tiene un importante valor simbólico. El Parlamento Europeo cuenta con 720 eurodiputados, además de miles de empleados y colaboradores, por lo que el cambio afecta a una infraestructura tecnológica considerable dentro de una de las principales instituciones comunitarias.

La decisión también encaja con iniciativas europeas más amplias, como la estrategia «Buy and Use European», que busca impulsar el uso de tecnologías desarrolladas en la UE en ámbitos como semiconductores, servicios en la nube e inteligencia artificial, siempre que existan alternativas viables a las soluciones extranjeras.

Para Google, la medida no supone una pérdida significativa de usuarios, pero sí representa un nuevo episodio en una relación marcada por años de investigaciones regulatorias, sanciones y la aplicación de normativas como la Ley de Mercados Digitales (DMA). Para Europa, el reto será demostrar que estas iniciativas pueden ir más allá de los gestos institucionales y contribuir al desarrollo de servicios capaces de competir en calidad, rendimiento y adopción frente a los gigantes tecnológicos estadounidenses.

Fuente: Euractiv