La compañía china Hygon ha presentado el C86-5G, un nuevo procesador x86 para centros de datos que busca reforzar la independencia tecnológica del país en el mercado de servidores. El chip destaca por integrar 128 núcleos, soporte para 512 hilos mediante SMT4, instrucciones AVX-512 y un controlador de memoria DDR5-5600 de 16 canales.
Según la información difundida por la empresa, el procesador ofrece una mejora de rendimiento por ciclo (IPC) de varios puntos porcentuales respecto a su predecesor y aspira a competir con la generación Intel Xeon 6. Sin embargo, por el momento no se han publicado pruebas de rendimiento independientes ni detalles clave como las frecuencias de funcionamiento o el proceso de fabricación definitivo.
Diversas fuentes apuntan a que la producción podría realizarse en SMIC utilizando una tecnología de 7 nm, aunque este dato no ha sido confirmado oficialmente.
En términos de especificaciones, el Hygon C86-5G se sitúa frente a procesadores como el Intel Xeon 6980P, que dispone de 128 núcleos y 256 hilos, o los AMD EPYC 9755 y AMD EPYC 9965, con configuraciones de 128 núcleos y 256 hilos y 192 núcleos, respectivamente. La principal diferencia del diseño de Hygon es la adopción de cuatro hilos por núcleo, una característica orientada a cargas de trabajo altamente paralelizables.
La compañía no ha aclarado todavía algunos aspectos de la plataforma. Entre las especificaciones publicadas existen discrepancias sobre la conectividad, ya que algunas fuentes mencionan 104 líneas PCIe 5.0, mientras que otras apuntan a 128 o más.
Más allá de las cifras, el lanzamiento tiene un componente estratégico. Hygon surgió a partir de acuerdos de licencia basados en la arquitectura AMD Zen 1 y posteriormente desarrolló diseños propios cada vez más diferenciados. Su integración con Sugon ha permitido construir una plataforma nacional orientada a servidores, supercomputación y centros de datos destinados a organismos públicos y proveedores de servicios en la nube.
Con el C86-5G, China continúa impulsando un ecosistema de semiconductores propio para reducir su dependencia de proveedores como Intel, AMD y NVIDIA en segmentos clave de infraestructura tecnológica.










