Intel quiere acabar con uno de los problemas que más retrasos y costes ha generado en sus últimos años: las revisiones interminables de chips antes de llegar a producción. Durante una conferencia de J.P. Morgan, el CEO Lip-Bu Tan dejó claro que la compañía adoptará una política mucho más estricta para sus futuros diseños.
El directivo explicó que Intel aplicará la regla de “A0 a producción”, lo que significa que la primera revisión del silicio tras el tape-out debería estar prácticamente lista para fabricarse. La revisión B0 será el último margen aceptable para correcciones importantes antes del lanzamiento. Más allá de eso, Tan lanzó un mensaje contundente a los equipos de ingeniería: quienes necesiten revisiones adicionales podrían perder su trabajo.
Según sus propias palabras: “En el primer intento aplica la regla A0. En B0 la persona mantiene su puesto. En cualquier otro caso, la persona es despedida”. Con esta medida, Intel busca evitar los largos ciclos de stepping, cambios constantes y retrasos que durante años afectaron a varios de sus procesadores.
La estrategia también pretende trasladar gran parte de la validación técnica antes del tape-out, es decir, antes de enviar el diseño definitivo a fábrica. Cada retraso posterior supone meses adicionales de costes y problemas de planificación para la compañía. La declaración de Lip-Bu Tan se puede encontrar aquí.
Tan también habló del futuro proceso Intel 14A, considerado clave para competir contra TSMC A14. Intel confirmó que una versión inicial del PDK (Process Design Kit) ya fue entregada a algunos clientes, mientras que la versión 0.9 llegará de forma más amplia en octubre de 2026.
El nodo 14A incorporará tecnologías como PowerDirect, RibbonFET 2 y el uso de High-NA EUV, soluciones más complejas y costosas que las vistas en 18A. Intel espera que este proceso no solo atraiga grandes clientes externos, sino que también reduzca su dependencia de TSMC y mejore la estabilidad de sus lanzamientos.
La verdadera prueba llegará cuando Intel empiece a utilizar 14A en sus propios chips, momento en el que se podrá medir si la nueva disciplina impuesta por Lip-Bu Tan realmente logra devolver credibilidad y previsibilidad al negocio de fabricación de la compañía.
Fuente: Tom’s Hardware, WCCFtech, Reuters, Intel





