Los últimos resultados financieros de Microsoft reflejan un momento complicado para su división de videojuegos. En el tercer trimestre del año fiscal 2026, los ingresos de Xbox cayeron un 5%, mientras que el negocio de hardware volvió a registrar un descenso superior al 30%, encadenando así su segundo trimestre consecutivo con una caída de esa magnitud.
El informe también señala que los ingresos por contenido y servicios de Xbox disminuyeron un 5% (7% en moneda constante), en parte debido a que el año anterior estuvo impulsado por un fuerte rendimiento de títulos propios. Con estos datos, la división acumula tres trimestres consecutivos en descenso, tras las caídas ya registradas en los informes de octubre de 2025 y enero de 2026.
La situación del hardware es especialmente preocupante. Aunque el primer trimestre marcó una bajada del 29%, los dos siguientes han superado el 30%, evidenciando la dificultad de la marca para mantener el interés en sus consolas. Este contexto plantea un reto importante para la nueva dirección liderada por Asha Sharma, cuya gestión aún no se refleja en una recuperación de las cifras.
Tras la publicación de resultados, Sharma admitió en un mensaje en X que, pese a los avances en márgenes y expansión, el crecimiento de jugadores e ingresos sigue por debajo de lo esperado. Añadió además que el equipo es consciente de que debe “ganarse a cada jugador, ahora y en el futuro”.
Xbox earnings today. While we have made progress expanding the business and our margins, player and revenue growth has not yet met our ambition. We know we have work to do to earn every player today and into the future.
— Asha (@asha_shar) April 29, 2026
Mientras tanto, el rendimiento global de Microsoft contrasta con la debilidad de Xbox. La compañía registró ingresos totales de 82.900 millones de dólares, lo que supone un aumento del 18%, impulsado principalmente por su apuesta por la inteligencia artificial y los servicios en la nube. Esta diferencia subraya el peso relativamente reducido de Xbox dentro del conjunto del negocio, incluso tras grandes adquisiciones recientes en la industria.
El futuro inmediato tampoco parece sencillo. Factores como el encarecimiento de componentes, incluidos problemas relacionados con la memoria que podrían afectar al precio del proyecto Project Helix, añaden presión en un mercado donde muchos jugadores ya están asentados en ecosistemas como PC, PlayStation o Nintendo.
Aunque la nueva etapa de Xbox ha generado cierta expectativa, los datos actuales muestran que la recuperación aún está lejos. Los próximos resultados serán clave para comprobar si el mensaje de la nueva dirección logra traducirse en un cambio real o si la división continúa perdiendo terreno en un mercado cada vez más competitivo.



