Valve introduce en Linux un paquete para mejorar la gestión de VRAM en gráficas con menos de 8 GB

Valve introduce en Linux un paquete para mejorar la gestión de VRAM en gráficas con menos de 8 GB

Una nueva herramienta desarrollada por Valve promete cambiar cómo Linux maneja la memoria gráfica, especialmente en equipos con menos de 8 GB de VRAM. La iniciativa, que comenzó a tomar forma a inicios de abril de 2026, surge del trabajo de la desarrolladora Natalie Vock, quien introdujo optimizaciones clave en la asignación y priorización de memoria en controladores gráficos.

El núcleo de esta mejora es el paquete dmemcg-booster, diseñado para optimizar el uso de VRAM en sistemas Linux. Tradicionalmente, el sistema no distingue entre procesos que utilizan memoria gráfica, lo que provoca que aplicaciones secundarias —como navegadores o tareas en segundo plano— puedan ocupar recursos críticos mientras juegos activos quedan relegados. Cuando la VRAM se llena, Linux recurre a la Graphics Translation Table (GTT), utilizando RAM del sistema como sustituto, lo que implica una caída notable en el rendimiento.

La solución introduce un sistema basado en cgroups, permitiendo asignar mayor prioridad a aplicaciones en primer plano, como videojuegos. Esto ayuda a mantener los recursos más importantes dentro de la VRAM. En pruebas con Cyberpunk 2077, el uso de VRAM pasó de unos 6 GB a aproximadamente 7.4 GB en una GPU de 8 GB, mientras que el uso de GTT se redujo a cerca de 650 MB, mejorando la estabilidad y eficiencia general.

CachyOS GPU Boosters

El paquete ya está integrado en CachyOS, donde puede activarse desde la interfaz del sistema. También está disponible para otras distribuciones basadas en Arch Linux, aunque su instalación manual requiere KDE Plasma o el compositor Gamescope, que puede ejecutarse mediante parámetros en Steam.

No todas las configuraciones de hardware se benefician por igual. Las GPU integradas quedan fuera debido a la ausencia de VRAM dedicada. El mayor impacto se espera en tarjetas AMD, mientras que en NVIDIA la compatibilidad se limita al uso de controladores abiertos como nouveau. En el caso de Intel, se espera funcionamiento, aunque aún no ha sido validado completamente.

Los resultados varían según el juego. Alan Wake II mostró mejoras notables, con tasas de cuadros casi triplicadas y un aumento significativo en el 1% low FPS. En Resident Evil: Requiem, el rendimiento creció alrededor de un 16% sin cambios en VRAM, mientras que Silent Hill f registró mejoras menores. Otros títulos como Crimson Desert, Hogwarts Legacy y Cyberpunk 2077 redujeron el uso de VRAM sin ganancias relevantes. The Last of Us Part II tuvo una ligera caída de aproximadamente 1 FPS, y tanto Death Stranding 2 como Marvel’s Spider-Man 2 no mostraron diferencias significativas.

Alan Wake II CachyOS GPU Boosters

Resident Evil Requiem CachyOS GPU Boosters

Más allá del presente, esta tecnología podría influir en futuros dispositivos. Se espera que tenga un papel importante en la próxima Steam Machine, que integraría 8 GB de memoria GDDR6, donde una gestión eficiente de VRAM será clave. En conjunto, este avance refuerza el compromiso de Valve con el ecosistema Linux y abre la puerta a un mejor rendimiento en sistemas con recursos gráficos limitados.

Fuente: echPowerUp, YT (@NJTechBenchmark)